📅 31 de marzo de 2026
La icónica escena del carrito de bebé rodando por las escaleras de Odesa en *El acorazado Potemkin* (1925) es una obra maestra del montaje soviético, pero su creación esconde un curioso truco cinematográfico. Serguéi Eisenstein, pionero del cine mudo, utilizó una muñeca para el peligroso descenso, mientras que la imagen del bebé real provino de una toma separada, demostrando su genio para la edición. Este detalle es clave para entender cómo el cineasta logró un impacto emocional sin arriesgar a un actor, un dato fascinante para los amantes de la historia del cine y el montaje ruso.
En 1925, durante el rodaje de El acorazado Potemkin, el director Serguéi Eisenstein hizo lanzar a una muñeca desde lo alto de una escalera para simular la caída de un carrito de bebé, pero la escena final usó a un bebé real filmado en otra toma.