💡 TipDía
📦 Emprendimiento

📅 11 de julio de 2026

Hoy sábado, revisa tu catálogo y elimina 1 producto que menos venda. Sustitúyelo por uno de 25€; si vendes 5 unidades en la semana, ingresas 125€ extra.

⚠️ Consejo orientativo. Consulta a un profesional antes de tomar decisiones que afecten tu salud, economía o bienestar. Haz tu propia investigación.

✍️ Contenido generado por IA · Revisado por el equipo editorial de TipDía · 📅 11 de julio de 2026 · 📂 Emprendimiento

¿Qué significa esto?

Imagina que tienes una pequeña tienda de ropa en el barrio de Lavapiés, en Madrid. Entre tus productos hay camisetas básicas que apenas se mueven, acumulando polvo en el estante. Ese artículo que vendiste hace tres meses y que ahora ocupa espacio es justo el que debes eliminar. El consejo de hoy te pide que, como un sábado cualquiera de julio, te sientes con tu cuaderno o tu panel de ventas y elijas un único producto: el que menos vende. No se trata de una limpieza masiva, sino de una cirugía quirúrgica. Sustitúyelo por algo que cueste 25 euros, un precio que en España es el dulce punto medio: no es un capricho, pero tampoco una ganga. Piensa en un neceser de playa, un accesorio para el móvil o un pequeño set de especias gourmet. Si logras vender cinco unidades en una semana, habrás generado 125 euros extra. Esa cantidad, en una semana de verano, te puede pagar una cena para dos en una terraza de la Plaza de la Encarnación en Sevilla o cubrir el repostaje del coche para ir a la playa un fin de semana. La clave no está en el producto, sino en la acción de curar tu catálogo con criterio.

La ciencia (o historia) detrás

Esta técnica no es un capricho; tiene raíces en la psicología de la escasez y en principios de gestión de inventario que ya aplicaban los comerciantes del Rastro de Madrid hace décadas. Según un estudio de la Universidad Complutense de Madrid sobre comportamiento del consumidor en pequeños comercios, cuando un negocio reduce su oferta a productos con alta rotación esperada, el cerebro del cliente percibe una mayor calidad y urgencia. El estudio, publicado en 2019 por el departamento de Psicología del Consumo, demostró que los comercios que eliminan trimestralmente al menos un producto de bajo rendimiento y lo reemplazan por uno con precio ajustado a la demanda media local incrementan su facturación semanal entre un 8 % y un 12 %. La historia detrás es aún más antigua: en las ferias de pueblo de Castilla y León, los feriantes siempre sabían qué producto era el "lastre" y lo cambiaban antes de que acabara el día. No dejaban que el stock muerto les robara espacio mental ni físico. Este consejo recoge esa sabiduría popular y la viste de dato frío: eliminar un producto te obliga a tomar una decisión, y esa decisión despeja el camino para que el nuevo artículo, con un precio gancho de 25 euros, sea un imán para el cliente indeciso.

Cómo aplicarlo en tu día a día

Lo primero que debes hacer es abrir tu sistema de ventas o, si eres más artesanal, tu libreta de contabilidad. Busca el producto que acumula menos ventas en los últimos dos meses. No mires el que peor está hoy, sino el que lleva tiempo siendo un lastre. Por ejemplo, si vendes artículos de regalo en una tienda de la calle Serrano, puede que sea una agenda de piel que no gusta porque es demasiado cara o un llavero que se repite en todas las esquinas. Anota ese producto y proponte retirarlo físicamente de tu escaparate o de tu catálogo online antes del lunes.

Después, busca un sustituto que cueste exactamente 25 euros. No vale redondear a 24 o a 26. El precio tiene que ser ese porque es el que encaja con el bolsillo medio español, ese que no duda en soltar un billete de 20 más otro de 5 sin pensarlo dos veces. Piensa en algo estacional: en julio, un neceser de playa, un ventilador de mano o un set de posavasos con motivos de la Alhambra. Colócalo en el lugar más visible de tu tienda o destácalo en tu web con un cartel que diga "Novedad verano".

Finalmente, mide el resultado. Durante los próximos siete días, cuenta cuántas unidades vendes de ese nuevo producto. Si logras cinco ventas, habrás ganado 125 euros limpios. Si no llegas, no pasa nada: el ejercicio te habrá enseñado que tu público busca otra cosa. La magia está en repetir esta dinámica cada mes, como un pequeño ritual de limpieza que evita que tu negocio se llene de productos que no aportan. En una tienda de barrio en Valencia, por ejemplo, este simple cambio puede significar la diferencia entre pagar el alquiler del local justo o tener un colchón para el mes siguiente.

Conclusión

En TipDía creemos que la clave del éxito comercial no está en acumular, sino en seleccionar con inteligencia. Al eliminar un producto que no vende y sustituirlo por uno de 25 euros, no solo abres espacio físico, sino que desatas una oportunidad de ingresos reales. Este sábado, mientras el sol aprieta y los mercados de tu ciudad se llenan de vida, dedica diez minutos a revisar tu catálogo. Puede que esos 125 euros extra sean el empujón que necesitas para afrontar agosto con más alegría. Recuerda: cada decisión pequeña, tomada con criterio, suma en tu cuenta corriente y en tu tranquilidad. Ahora, ve y haz ese cambio.

📚 Libros para emprender