📅 31 de marzo de 2026
En 1492, un año crucial para la historia de España, mientras Cristóbal Colón iniciaba su viaje hacia el Nuevo Mundo, los Reyes Católicos firmaban el Edicto de Granada que ordenaba la expulsión de los judíos. Sin embargo, la reina Isabel la Católica urdió una estrategia secreta: permitió que unas 200 familias conversas permanecieran en Toledo como espías dentro de sus antiguas sinagogas. Esta doble cara de la monarquía revela las complejas tácticas de poder en la España medieval, donde la fe, la política y el espionaje se entremezclaban en la convulsa transición hacia la modernidad.
En 1492, mientras Colón zarpaba, Isabel la Católica firmó también la expulsión de los judíos, pero en secreto autorizó a 200 familias conversas a quedarse como espías en sus antiguas sinagogas de Toledo.