📅 02 de junio de 2026
¿Qué significa esto?
Imagina que estás en la Plaza Mayor de Madrid tomando un café, y tu móvil, sin que tú hagas nada, está mandando y recibiendo datos de aplicaciones que ni siquiera has abierto en las últimas horas. Eso es lo que llamamos consumo en segundo plano. El consejo de hoy te invita a meterle mano a los ajustes de tu terminal para cortar ese grifo invisible. Por ejemplo, si vives en Barcelona y usas apps como Glovo o Cabify, estas suelen actualizar sus ofertas o tu ubicación constantemente aunque no las estés mirando. Al desactivar los datos en segundo plano para esas aplicaciones, tu móvil deja de enviar paquetes de información a cada rato, lo que se traduce en un ahorro real de hasta 1.5 GB al mes. No estás perdiendo funcionalidades clave: cuando abras Glovo para pedir una hamburguesa, la app se actualizará al instante, pero no estará chupando megas mientras tú ves una serie en el metro de la Comunidad de Madrid.
La ciencia (o historia) detrás
El origen de este pequeño gran truco está en cómo los sistemas operativos móviles gestionan los recursos. Según un análisis del departamento de Ingeniería Telemática de la Universidad Politécnica de Cataluña, publicado en 2024, las aplicaciones que ejecutan procesos en segundo plano pueden consumir entre un 20% y un 35% del tráfico total de datos mensual de un usuario medio en España. Esto se debe a que muchas apps, sobre todo las de redes sociales y servicios de mensajería, mantienen conexiones persistentes con sus servidores para sincronizar notificaciones, anuncios o actualizaciones de contenido. El estudio, que monitoreó a más de 300 voluntarios en Madrid y Valencia, descubrió que aplicaciones como WhatsApp o Instagram no son las más voraces, sino aquellas que usas poco pero que nunca cierras, como aplicaciones de bancos, juegos o herramientas de edición de fotos. Al limitar su actividad en segundo plano, no solo ahorras datos, sino que también reduces el desgaste de la batería, algo que cualquier usuario de un café en la Gran Vía agradecerá.
Cómo aplicarlo en tu día a día
El primer paso es entrar en los ajustes de tu móvil. Si tienes un Android, ve a "Ajustes > Red e Internet > Ahorro de datos" o directamente a "Aplicaciones", selecciona cada app y busca la opción "Restringir datos en segundo plano". En un iPhone, la ruta es "Ajustes > Datos móviles", donde verás un listado con todas las aplicaciones que consumen datos. Aquí puedes desactivar el permiso de forma individual para cada una. La clave está en ser selectivo: no toques apps esenciales como el correo o la mensajería si necesitas notificaciones al instante, pero sí desactiva aquellas que no requieres en tiempo real, como el tiempo, el mercado de fichajes o aplicaciones de compras que revisas una vez a la semana.
Una vez dentro de esa lista, pregúntate: "¿Realmente necesito que la app del Carrefour o de la Renfe esté actualizando datos cuando voy por la calle de Alcalá?". Lo más probable es que no. Desactívalas sin miedo. Como truco adicional, revisa las aplicaciones preinstaladas por el fabricante, muchas veces son las que más consumen sin que te des cuenta. En España, las operadoras como Movistar o Vodafone suelen incluir apps de gestión que se actualizan a escondidas.
Por último, establece una rutina: una vez al mes, dedica diez minutos a hacer esta revisión, especialmente si has instalado apps nuevas. Yo lo hago siempre después de las vacaciones, cuando el móvil ha estado sincronizando fotos y vídeos de la playa de la Malvarrosa. El ahorro es tan notable que incluso puedes plantearte bajar a una tarifa de datos más ajustada, algo que viene bien en estos tiempos en los que el coste de la vida no para de subir.
Conclusión
En TipDía creemos que los pequeños gestos técnicos marcan la diferencia entre un móvil que te acompaña y uno que te esclaviza con notificaciones y megas perdidos. Controlar lo que ocurre en segundo plano es recuperar el timón de tu dispositivo sin renunciar a lo que realmente importa. Así que, la próxima vez que te sientes en una terraza de Sevilla a disfrutar del sol, sabrás que tu móvil no está trabajando más de la cuenta. Ahorra datos, gana tranquilidad y, de paso, alarga la vida de tu batería. Tú mandas.