📅 31 de marzo de 2026
El 31 de marzo de 1889, la Torre Eiffel abrió al público con un propósito científico inesperado: su cumbre albergó un laboratorio meteorológico pionero. Allí, científicos midieron vientos y rayos, creando un registro climático invaluable. Más de un siglo después, esos datos históricos se comparan con mediciones actuales, ayudando a entender el cambio climático desde una perspectiva única.
El 31 de marzo de 1889, la Torre Eiffel abrió al público y su cumbre se usó como laboratorio meteorológico, midiendo vientos y rayos; hoy, sus datos ayudan a entender el cambio climático.